Que mi limite sea el cielo, y tu la estrella que me sonria desde lo alto.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuando una estrella nace en el cielo se le pone un nombre. Tal vez uno inventado, uno poco original, o se le pone el mismo nombre que el de la persona que la ha desubierto. Al fin y al cabo, nosotros somos iguales que las estrellas, ¿o esque hay alguien en este mundo que no tenga nombre?
Despues las estrellas brillan, con luz blanca o de colores, no importa el color, simplemente brillan, y cada persona que las mira se queda maravillada. ¿Alguna vez habeis visto a alguien que mire las estrellas y no sonria? Pues de eso hablo. A veces cerramos los ojos y deseamos algo, importante para nosotros, tonterias para otros. Admiramos las noches estrelladas como si fuera lo ultimo que hicieramos en este mundo. Y aún estamos mas contentos cuando vemos estrellas fugaces.
Despues las estrellas mueren, o desaparecen. Nadie se da cuenta de que en ese hueco pequeñito del cielo no hay un estrella, que antes sí que estaba, porque hay muchisimas, millones de estrellas. Todas nos parecen iguales. Está claro que incluso desde tan lejos se ven unas mas grandes que otras, pero nosotros las contamos como "una estrella, y otra, y otra más". Ignorantes, pequeñas lucecitas desde el cielo nos saludan. Muchas veces no sabemos su nombre, pero nos causan felicidad, nos hacen desear cosas, imposibles o improbables, no importa mucho, simplemente, todos hemos visto una estrella alguna vez.
Pues bien, ahora te contaré tu historia.
Tú eres como las estrellas. Cuando naciste, tus padres sonrieron, como cuando miras las estrellas en lo alto del cielo. Te pusieron un nombre, tal vez, te llames igual que tu padre. No creo que te llames Kaus Australis, como la estrella mas importante de la constelacion de Sagitario, pero las seis letras que componen tu nombre son un orgullo para ti.
Tuviste tu época de esplendor, y aun hoy perdura. Fuiste muy popular, por no decir el que mas. Tu nombre estuvo en la boca de muchisimas personas. Las chicas estaban loquitas por ti, eras el deseo de muchas. Entonces brillabas como una estrella, incluso tus andares eran celestiales. Algunas te consideraban una meta inalcanzable, como las estrellas, imposibles de tocar. Ya te aseguro yo, que despues de todo, brillaste muchisimo. Poco a poco tu luz se apaga, hasta que un dia tu nombre solo sea un recuerdo, generalmente malo. Como polvo que se lleva el viento. Entonces, habrá estrellas muy por encima de ti, que te quitaran la luz, porque asi funciona todo. Uno mas y otros menos. Hasta que un dia, solo seas una foto en blanco y negro, solo seras el pasado. Algo que existió y que todos conocieron en su momento. Pero que ahora, está en el olvido.

domingo, 2 de octubre de 2011

Quien no te busca, no te extraña. Quien no te extraña, no te quiere. El destino determina quién entra en tu vida, pero tú decides quién se queda. La verdad duele una sola vez; la mentira, cada vez que nos acordamos. Hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás: las palabras, el tiempo y las oportunidades. Por todo ello, valora a quien te valora y no trates como prioridad a quien te trata como opción.


Keep calm and be forever young.



martes, 27 de septiembre de 2011

Una idea alocada.

Mi padre quiere recopilar todas las poesías que le escribió a mi madre cuando eran jóvenes. Algunas, como la última, eran las siete de la mañana y no habia dormido nada. Lo que para algunos son simples palabras mal escritas, para otros son verdaderas joyas y muestras de amor.

lunes, 19 de septiembre de 2011

te quiero muchísimo gordo

- Es fácil, se te nota en la mirada, la cara que se te queda cuando lo ves entrar por la puerta, lo roja que te pones cuando vas a hablarle, aunque sea decirle ′hola', los saltos y los gritos que metes cuando acabas de hablar con él, cualquier cosa, lo feliz que estás siempre que está delante, lo mal que disimulas, el temblor que tienes en las piernas cuando lo ves con otra, las noches tan largas que pasas llorándole, lo que te jode que tú le saludes de una manera simpática y recibas un 'ola', las ganas de llorar que te entran cuando ves que otra le ha comentado en su tablón y él le pone un 'te quiero' al final, las hojas que he visto por tu cuaderno, sí, esas en las que pone su nombre trescientas o más veces, lo que te arrastras por él, el cuidado que pones para que no se enfade contigo, que cronometres el tiempo que queda para que vuelva a conectarse y hablar con él un rato por ejemplo, sé que ahora mismo quedan 18 horas, 15 minutos y 46 segundos para que eso vuelva a pasar, y no, no me lo he inventado, en mi móvil también está cronometrado, lo guapa que te pones para que se 'fije' en ti, las veces que lo persigues, lo que haces para verle, las fotos que tienes guardadas y que no te cansas de mirar, las clases que pasas esperando salir y verle, aunque sea de lejos, o ni eso, los exámenes que has suspendido por no estudiar y pensar en él, los tablones que le haces, lo que te comes la cabeza por él, tener su número y no llamarle, los 'Hola soy una gilipollas' que me dices, saber que mañana tienes un examen, pero tú prefieres estar aquí, al tanto por si se conecta, aunque sabes que eso no va a pasar.


Gracias por animarme cada día, incluso ahora.
Te quiero.

sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Sabes porque me llaman loca? Porque disfruto de cada una de las locuras que el mundo tiene reservadas para mi. Vivo entre tacones altos, botellas de vodka y besos que no siento. Tengo mil argumentos para morir ahora mismo, pero querido desconocido, con este vaso en la mano tengo mil y un argumentos para seguir viviendo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

"Love Actually".


Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoísmo, pero yo no lo entiendo así. A mí me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente decoroso ni tiene interés periodístico pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos... Cuando los aviones se estrellaron contra las torres gemelas, que yo sepa, ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo fue de odio y venganza. Todas fueron mensajes de amor. Si lo buscarais, tengo la extraña sensación de que descubriríais que el amor en realidad, está en todas partes.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Chicas, tengo algo que decir.
Una vez, conocí a un chico, simple, como todos, pero guapísimo. Os prometo, que era el chico perfecto. Alto, rubio, de ojos verdes. Estaba bueno, pues iba todos los sábados por la mañana a correr al río para estar en forma. No era nada creido. Es mas, decía que era feo. Pero yo os aseguro que no lo era. Y tenía una personalidad que enamoraba. Y a mí me enamoro desde el primer día que lo conocí.
Un día, muy a mi sorpresa, me dijo que porqué no quedar, y yo, locamente eufórica, acepté. Me tuvo dos horas, sin exagerar, dos horas de reloj, sentada en un banco del centro de Valencia contándome su vida. Yo ya me aburría, pero acababa de descubrir que era una de las mejores personas que habia conocido, uno de esos amigos que dices "no tiene defectos", pero como todos, yo sabia que alguno tenia que tener. Y me besó. Lo que yo llevaba esperando dos horas, pasó en dos minutos. Y yo me sentía la persona mas afortunada del mundo. Y hasta aquí mi felicidad. Porque después de decirme que me queria, que me echaba de menos y que tenia ganas de verme durante el verano, descubrí su error. En palabras exactas, su error era que "porqué intentar algo que seguramente no tiene futuro. Somos jóvenes, tenemos toda la vida por delante, seguramente no aguantemos mas de unos meses, y mucho menos llegaremos a estar super enamorados. Mejor no perdamos el tiempo y seamos felices".
Así que tengo que decir, que después de la fantástica experiencia de ser una fracasada en el amor, la vida es una pesadilla. Despertar cuanto antes y ser felices. Comeros el mundo y disfrutar de lo que verdaderamente dura para siempre: los amigos.