Que mi limite sea el cielo, y tu la estrella que me sonria desde lo alto.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuando tenga ochenta años me gustaría poder decir que:
- He pasado un fin de semana en Sidney.
- He ido en un descapotable.
- He visto la Aurora Boreal.
- ¡Me he tomado un café con Dani Martín!
- He besado a alguien mientras hacia paracaidismo.
- He llevado unos Manolo Blahnik.
- He conocido a Patrick Dempsey.

Mientras tanto... ¡soy feliz con mis quince años!

martes, 30 de agosto de 2011

¿Cuánta gente, buscando la felicidad, ha fracasado? ¿Cuántos han muerto sin saber lo que es ser feliz, porque buscaban algo que no existe? ¿Alguien se ha planteado hacer una estadística sobre ello? No quiero decir que la felicidad no exista, claro que existe, y todo el mundo la siente en algún momento, solo que no saben identificarla. No es un modo de vida, ni un estado de ánimo, felicidad, tal como lo hemos clasificado nosotros, no es nada que se pueda describir. Es las ganas de cantar, de reir, de cogerle de la mano, de saltar... Es las ganas de ser feliz.


Es un círculo vicioso. No la encuentras, ella te busca. No aparece cuando te esfuerzas por conseguirla, solo cuando te relajas. Gran ciencia esa de ser feliz. ¿Verdad? ¿Cuántas veces la habremos confundido con la satisfacción, el orgullo, el amor, o sensaciones similares? Fallo. No es confundirla. La felicidad no es una de esas sensaciones que podemos aislar. Es una mezcla de todas. Piénsalo. Seguro que encuentras más de 14.000 razones para ser feliz.

lunes, 29 de agosto de 2011

Veinte cosas que me hacen feliz.

 1. El amor
 2. París.
 3. La felicidad de los demás.
 4. Darlo todo en un concierto
 5. Hacer el amor y no la guerra.
 6. Las puestas de sol.
 7. El chocolate.
 8. Las Fallas.
 9. Las locuras.
 10. Las buenas vistas.
 11. Dormir.
 12. El aroma de las flores.
13. La buena música.
 14. Las declaraciones de amor eterno.
 15. Croissants para desayunar.
 16. Los finales felices.
 17. Disfrutar bailando mal.
 18. Reír.
 19. Los recuerdos.
20. Los días de lluvia.
- ¿Verdadero o falso? Todo vale en el amor y en la guerra.
- Verdadero.
People, ya sé que llevo sin visitar mi blog unos dias, ¡pero es que acabo de venir de pasar un fin de semana inolvidable en Cullera! Dias de playa, de finas brisas marinas, de arena en los pies, duchas frias, comidas en la terraza, visitas a los chiringuitos, fotos, ¡muchas fotos! , noches cálidas, alcohol, chicos, música, risas, momentos únicos. En definitiva, una fiesta veraniega.
Os dejo como recuerdo, una foto mía delante de la feria de Cullera, en un momento de locura que mis amigas decidieron plasmar con una cámara. Un finde inolvidable.

lunes, 22 de agosto de 2011

Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va en el sentido equivocado, que tu vida, programada en cada mínimo detalle está naufragando, de repente, sucede.

sábado, 20 de agosto de 2011

Os contaré un pequeño secreto…
Era un día de otoño, creo recordar un miércoles por la mañana. No llovía, pero una pequeña brisa levantaba las hojas caídas de los arboles. Andaba por la calle, sola, observando a la gente que pasaba por mi lado, que me rozaba el brazo, incluso que llegaba a empujarme. Era un día festivo para nosotros, los niños, que tantas vacaciones tenemos y tantas quejas hemos puesto por tener tan pocas.  Llevaba un fular verde, atado al cuello. Tenía frio, y las manos en los bolsillos para no helarme. Iba sumida en mis pensamientos, pensaba en un día de verano, una noche que pasé junto a amigos recién conocidos. Pensaba en lo bien que nos lo habíamos pasado. Pensaba en sus sonrisas, en nuestros besos, abrazos y bailoteos en la discoteca. Y de repente, me crucé con alguien, no levanté la mirada pero reconocí sus zapatillas. Blancas, altas, de Adidas. Aun estaban blancas, pues las acababa de estrenar hacia poco. Supe quien estaba en ese momento parado a mi lado enseguida. No cruzamos nuestras miradas, no nos dijimos “hola”, ni nos dimos dos besos, y mucho menos un abrazo a modo de saludo. Nos quedamos parados, solos, uno al lado del otro, sin mirarnos, en mitad de la calle, sin levantar la cabeza. Los dos sonreíamos.
Se suele decir que el amor es ciego, que se vive con una venda en los ojos. Que es un camino lleno de piedras que tienes que saltar con valor y esfuerzo, para poder continuar. La gente dice que se enamora constantemente. Dice que siente que se le corta la respiración, que su corazon late mas deprisa cuando esta el o ella cerca, que te flaquean las piernas, que ves en sus ojos una vida junto a "tu medio limón" que digo yo. Porque si fuera naranja, con la mia habrian hecho un zumo, si, si, de esos tan ricos que prepara tu madre con cariño, a mano, que ves como caen poco a poco las gotitas de zumo del exprimidor al vaso, y cuando cae la ultima, oyes a tu madre decir "bebetelo rapido que se le van las vitaminas", pues de esos. Yo creo que decir "estoy enamorada" son palabras mayores. Para mi enamorarse es una calle, llena de pequeñas lucecitas, donde cada una representa los dias que amas a otra persona. Y cuando una persona de verdad siente que esta enamorada, verá en esa calle muchisimas lucecitas, de todos los colores, mas o menos intensas, pero muchisimas lucecitas. Yo creo que una persona puede decir que esta enamorada cuando la otra persona significa para ti una droga, un vicio.
Mi droga eres tú, pero... ¿de verdad estoy enamorada?

viernes, 19 de agosto de 2011

jueves, 18 de agosto de 2011

Y te haces preguntas que sabes que quizá no tengan respuesta, que quizá nadie te la quiera dar, o que quizá la respuesta la tienes enfrente de ti. Te gusta pensar que las comillas no existen, y tampoco la ironía, pero sabes que no es así, que detrás de las comillas está la ironía, y que la ironía últimamente está en cada palabra que sale de tu boca. Cierras los ojos y te das cuenta de que ya entiendes eso de ''solo viviendo lo sabremos''.
"No te conozco de nada, pero esperaré aquí sentada hasta que me regales tu sonrisa."

miércoles, 17 de agosto de 2011

Hoy he ido a mirar colores para pintar las paredes de mi habitación. Quería algo original, y así se lo he dicho a mi madre: "Mamá, la vida es una locura. No hay que pensar en si los colores quedarán bien con lo demás, simplemente llega, coje dos colores que combinen entre sí, y pinta una pared de un color y las demás del otro. Y si no queda bien... ¡pues nos reimos!"